Cuando la serie "Marvel Zombies" resultó ser una de las grandes sorpresas de los últimos años, con cifras de venta tan espectaculares como insospechadas y numerosas reediciones, mucha gente atribuyó buena parte del mérito a las maravillosas portadas de Arthur Suydam, que recreaban en clave zombi algunas de las más famosas de la historia de la editorial Marvel, confiriéndoles un toque tan personal como efectivo con su trabajo pintado al estilo clásico. Sin embargo, pese a que una nueva generación de lectores le ha descubierto ahora, su trayectoria hasta la fecha era tan dilatada como importante…
El principio de todo se remonta a un cómic de Russ Heath, "GI Combat", repleto de soldados y de dinosaurios en plena segunda guerra mundial, que fue la primera exposición del autor a este universo de viñetas. La continuación quizás sea la herencia de unos cuadernos pertenecientes a su tío bisabuelo, John Scott Suydam, que Arthur encontró en el desván de la granja de sus abuelos y que contenían lecciones privadas impartidas por correspondencia por el gran Norman Rockwell. Todo esto, más la facilidad innata de la familia para el arte (su tío abuelo, James, había sido uno de los primeros artistas norteamericanos con reconocimiento internacional entre los siglos XIX y XX, y su otro tío abuelo, Edgard, es considerado uno de los mejores artistas arquitectónicos de América, con dibujos que adornan desde la Casa Blanca hasta el Museo de la Ciudad de Nueva York) permitió que Suydam lograse desarrollar todo su talento de un modo completamente autodidacta.
Pero aún por encima de su indudable calidad artística, que le sitúa como uno de los mejores autores e ilustradores de las últimas décadas, habría que destacar lo lejos que se ha mantenido a lo largo de su carrera de las presiones comerciales típicas en toda industria. Suydam ha seguido siempre su propio camino, investigando los estilos más variados y las temáticas más sorprendentes, siempre transportado por su portentosa imaginación y su capacidad para plasmar la imagen más inesperada de la forma más natural y convincente posible.
Además de personajes como Batman, Alien o Depredador, a los que ha ilustrado con frecuencia, su trayectoria profesional esta llena de trabajos poblados por personajes irreales más humanos que cualquiera de nosotros y de parajes sobrecogedores como los que se recogen en "Las Aventuras de Cholly y Flytrap", "Skin Deep" y un largo etc. de trabajos, donde sobresale su tratamiento del antihéroe por excelencia: el bárbaro, personaje que nos recuerda la fiera que hay dentro de cada uno de nosotros y que nos asusta dejar salir y al que Suydam ha ilustrado como pocos a través de algunos de sus ejemplos más representativos: Conan, Tarzán o el Death Dealer.
Ahora, en el futuro inmediato, volverá a ilustrar las portadas de una nueva serie de "Marvel Zombies", mientras que numerosos encargos similares esperan hueco en su apretada agenda.